El domingo el Periódico de Catalunya publicaba un informe de dos páginas sobre las apuestas ilegales. No es la primera vez que hablamos de esta variable en este blog, y yo llevo utilizándola con éxito desde hace tiempo. En el informe se aseguraba que las mafias chinas, auténticos apasionados de las apuestas en un país donde están prohibidas en el 99% de su territorio, llevan trabajando el amaño de partidos en las ligas asiáticas y se cree que están desembarcando en las grandes ligas europeas hasta el punto que la FIFA ha creado el SAT, un sistema de alerta temprana que, en conexión con los bookies principales, avisa de movimientos de grandes capitales poco explicables en los eventos deportivos. Juro por dios que daría lo que fuese para tener esos datos. Apostando en los partidos sospechosos multiplicaría mis beneficios.
Lo cierto es que esto no es nuevo y no serán los chinos los que vengan a explicarnos cómo se amaña un partido. El negocio es redondo: Por menos de cien mil euros puedes comprar casi cualquier evento deportivo. Vistos los capitales que se mueven en Betfair, sin ir más lejos, El beneficio de uno solo de estos partidos puede llegar a ser millonario. Nuestros ejemplos no los tenemos muy lejos. Ya las mafias rusas e italianas (qué grandes son estos dos haciendo mafias) han metido sus zarpas en el Calcio los italianos (cómo no recordar ese escándalo) o en el tenis los segundos.
Ante la imposibilidad de amañar partidos, deberemos contentarnos con contar con la variable a la hora de prever los posibles partidos que pueden ser amañados. Estos, a mi entender son más de los que podamos presumir. Parece claro que, de momento, no puede ser muy fácil comprar un equipo para que pierda la final de la Champions, pero las rondas clasificatorias de la UEFA no son difíciles cuando juegan equipos débiles que en el primer partido han puesto en dificultades a un grande. También los partidos de selecciones son posibles, recordad mi post sobre la preparación de la selección española. El tenis es muy apetecible, y creo sinceramente que este año el tenis femenino ha estado tocado por alguna varita extraña.
En España hay que estar atento a las promociones de ascenso y a los últimos partidos de liga cuando la liga o los descensos están en juego. Maletines que en un principio tenían que ver con la necesidad de los equipos de ganar un partido han pasado a ser un beneficio apetecible cuando en un partido hay más de dos millones de euros colocados.
Contad, a partir de ahora, con esta variable en vuestros pronósticos, y, si tenéis conocimiento de alguno, informad a esta vuestra pequeña familia. Será siempre agradecido. |